Receta de alcachofas rebozadas con miel

Receta de alcachofas rebozadas con miel

¿Sabías que puedes preparar unas riquísimas alcachofas rebozadas con miel? Si no las has probado aún, te recomendamos que no esperes un día más. La miel les da un toque de sabor muy original al que es difícil de resistirse. Apunta los pasos que te indicamos en Unareceta.com, ¡te van a salir de rechupete!

Además, estas alcachofas dulces con perfectas para servirlas como guarnición en platos de carne como un buen pollo relleno o unos muslos de pavo al horno.

Ahora vamos a preparar estas alcachofas rebozadas con miel que hará las delicias de toda la familia. ¡Vamos allá!

Ingredientes

  • 6 alcachofas
  • 1 vaso de miel (de flores o de caña)
  • Zumo de 1 limón
  • Harina
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación de las alcachofas rebozadas con miel

  1. Limpia bien todas las alcachofas, retirándoles las primeras hojas de fuera y cortando los tallos. Estas hojas son muy duras, y no se pueden masticar bien.
  2. Una vez que limpies las alcachofas, debes cortarlas por la mitad, y ponerlas en un bol con agua suficiente para cubrirlas y un poco de sal (para darles sabor). Échales también el zumo del limón, para que no se oscurezcan.
  3. Ahora debes preparar el rebozado. Así que echa en un bol la miel y un poco de agua fría, y remueve bien ambos ingredientes.
  4. Comienza a incorporar poco a poco harina, la que admita hasta formar una masa homogénea y un poco pegajosa, removiendo los ingredientes. Observa también si la mezcla necesita más agua.
  5. A continuación debes enjuagar las alcachofas, y escurrirlas suficientemente para que no suelten agua al rebozarlas. Incluso puedes apretarlas un poco.
  6. Llévalas al bol que contiene la masa, y dales unas vueltas dentro de ella para que se empapen bien de la misma.
  7. Pon a reposar unos minutos las alcachofas, y después echa aceite de oliva bastante en una sartén. Caliéntalo a fuego medio, y cuando esté caliente, comienza a freír en él las alcachofas por tandas, sin solapar.
  8. Estas alcachofas deben quedar doradas por fuera, así que cuando tengan este color, probablemente estén hechas por dentro también. Por ello es muy importante freírlas a fuego medio, para que no se queden crudas por dentro pero tampoco se tuesten demasiado por fuera.
  9. Ve pasando las alcachofas a un plato con una base de papel de cocina absorbente, para que suelten el aceite sobrante. ¡Y esto es todo! Ya puedes tomar tus alcachofas rebozadas con miel, antes de que se enfríen, para que estén bien ricas y crujientes. ¡Buen provecho!

Recomendaciones:

  • Si quieres darle un sabor más amargo a tus alcachofas, utiliza miel de caña. Pero si deseas que tengan un sabor más dulce, emplea en su lugar una miel de flores.

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