Receta de ajoblanco cordobés

Receta de ajoblanco cordobés

El ajoblanco cordobés es una receta típica de Córdoba, al igual que el salmorejo cordobés con berenjenas. Es de esos platos que encantan a los amantes de la gastronomía tradicional, ya que su preparación es sencillísima y sin embargo, el resultado es exquisito.

Este plato apetece especialmente en verano, ya que se sirve muy frío, pero lo cierto es que se trata de una receta tan deliciosa que en Andalucía se prepara en todas las estaciones del año. Se trata de una de las joyas de la gastronomía cordobesa.

¿Te animas a preparar este rico plato? En Unareceta.com te enseñamos la receta del ajoblanco cordobés, sin complicación y con un resultado que te encantará. ¿Comenzamos?

Ingredientes

  • 100 gr. de almendras peladas y crudas
  • 2 dientes de ajo
  • ¼ kg. de miga de pan
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • ½ litro de agua
  • Vinagre blanco al gusto
  • Sal al gusto

Preparación del ajoblanco cordobés

  1. Lo primero que haremos será coger los dos dientes de ajo y pelarlos. Tomamos los dos ajos enteros y los ponemos en un recipiente para batir. Añadimos las almendras y un poco de sal al gusto. Te recomendamos empezar echando muy poca sal, ya que siempre se puede añadir más.
  2. Ponemos a batir los ingredientes. Tenemos que intentar triturarlos todo lo que podamos, impidiendo que se formen molestos grumitos que echarían a perder el plato. En un recipiente pondremos la miga de pan, con agua que la cubra.
  3. Debemos intentar batirlo todo suavemente, poniendo la batidora a la mínima velocidad. A medida que lo requiera, podemos añadir pequeñas cantidades de agua para que se remueva bien todo.
  4. A continuación añadimos la miga de pan y continuamos batiendo. Cuando veamos que hemos conseguido una textura ligeramente pastosa, añadiremos el aceite, el agua y el vinagre blanco.
  5. Cuando hayamos conseguido una mezcla consistente, podremos dejar de batir. Pasaremos la receta por el colador, para quitar posibles grumitos que se hayan colado en la receta.
  6. ¡Esto es todo! Ya tenemos hecho nuestro ajoblanco cordobés, que meteremos en el frigorífico para servirlo muy frío. Te aconsejamos que lo tapes bien cuando lo pongas a enfriar, porque no debe coger olores de otras cosas que tengas en la nevera. A la hora de servirlos, lo típico es hacerlo en pequeños recipientes de barro. ¡Esperamos que lo disfrutes!

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