Pela los tomates y los troceas en cuartos que pones en el vaso de la batidora junto con el jugo de limón. Bátelo todo junto hasta lograr una especie de salsa única.
Salpimienta a tu gusto y vuelve a batir de nuevo, logrando otra vez otro tipo de salsa, pero que las especias queden bien integradas. Agrega la salsa y vuelve a batir.
Ahora vierte el vodka y bate por otro par de minutos, hasta que salsa una mezcla líquida.
El hielo puedes ponerlo en cubitos en el vaso o bien picarlo con un picahielos o pasarlo por la trituradora.
Rellena los vasos con el Bloody Mary de tomate y remueve bien, para que se integre con el hielo.
Si no vas a servirlo al momento, entonces lo mejor es que lo dejes en la nevera, para que esté frío.