Receta de roscos fritos

Receta de roscos fritos

Los roscos fritos son uno de los postres más típicos de la Semana Santa, junto con otros tan tradicionales como las torrijas con miel caseras o los huesos de santo caseros.

La Pascua ya está a la vuelta de la esquina y a todos nos gusta comer unas buenas pastas después de comer, junto con el café o incluso con una taza de chocolate caliente.

En UnaReceta.com vamos a enseñarte hoy a cocinar esta receta tan rica y sabrosa. Siguiendo estos sencillos pasos disfrutarás luego de los roscos fritos, uno de los postres más ricos de la gastronomía española. ¡Empezamos!

Ingredientes

  • 500 gr. de harina
  • 3 huevos medianos
  • 125 ml. de aceite de oliva
  • 1 litro de aceite
  • 150 ml. de leche entera
  • 140 gr. de azúcar blanco
  • 1 sobre de levadura
  • 1 cucharada de anís en polvo
  • ½ limón
  • ½ naranja
  • 1 plato pequeño de canela
  • 1 plato pequeño de azúcar blanco

Preparación de los roscos fritos

  1. Para empezar, debes separar las claras de las yemas de los tres huevos y colocarlas en dos recipientes distintos.
  2. Las claras tienes que montarlas al punto de nieve con una cucharada de azúcar. Para ello, tienes que batir con mucha energía energía. Aparta las yemas por el momento.
  3. En otro bol, tamiza la harina y hazle un agujero en el centro. Añade en este hueco los 150 ml. de aceite de oliva, los 150 ml. de leche, las yemas de los tres huevos y los 140 gr. de azúcar blanco, todo junto. Mezcla todos los ingredientes con una espátula o unas varillas eléctricas hasta que consigas que se forme una mezcla cremosa.
  4. Ralla la piel del medio limón y de la media naranja y añade las ralladuras que has obtenido a la masa. Pon mucha atención porque no tienes que llegar a rallar la parte blanca de las frutas. Muévelo todo de nuevo.
  5. Ahora añade con mucho cuidado la masa que has conseguido al bol donde tienes las claras de huevo en el punto de nieve, sin dejar de batir un solo momento.
  6. Cuando hayas terminado de agregar la masa, añade la levadura y bate de nuevo. Debes conseguir como resultado una masa homogénea.
  7. Espolvorea harina por la encimera y trabaja tu mezcla con las manos. Si quieres, puedes cubrir también tus manos de harina para que la masa no se te pegue a los dedos. Trabaja la masa durante unos minutos y procede a añadir el anís en polvo.
  8. Vuelve a trabajar la masa con las manos para que todos los ingredientes se integren bien. Después haz una bola con la masa, colócala en un recipiente grande y cúbrelo con un paño o con film transparente para que repose durante dos horas.
  9. Pasadas las dos horas, vuelve a colocar la masa en la encimera y procede a preparar tus roscos. Coge trozos de masa más o menos iguales y dales forma de bola. Luego aplana levemente con los dedos y haz un agujero en el centro. Repite el proceso hasta hacer tantos roscos como te permita la masa.
  10. Mientras haces los roscos, pon el litro de aceite en una sartén grande porque cuando esté caliente, harás ahí los roscos. Puede ser de girasol o de oliva, como prefieras.
  11. Ahora que el aceite ya está caliente, pon los roscos de cuatro en cuatro para evitar que se peguen entre ellos. Cada tanda tiene que estar unos cinco minutos, hasta que cojan un color dorado. Ve dándoles la vuelta para que se hagan por todos lados.
  12. Pon papel de cocina absorbente en un plato y coloca en él con cuidado los roscos que vayas haciendo. La idea es que suelten todo el aceite que les sobra. Si es necesario, cambia el papel varias veces.
  13. Después, pon en un plato el azúcar y la canela y reboza los roscos uno por uno.
  14. Ya tienes listos tus roscos fritos. ¡A comer!

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